BUENOS AIRES.- La Argentina lograría una tasa de aceptación de hasta un 80% a su propuesta de canje de deuda incumplida por U$S 20.000 millones previsto para las próximas semanas, aunque el éxito de la operación depende de la situación financiera internacional. Los tenedores de bonos en cesación de pagos recibirían un 33,7% del valor nominal de sus papeles, pero obtendrían compensaciones por los intereses de los bonos y pagos correspondientes a los cupones atados al crecimiento del país que no cobraron al no ingresar en la reestructuración del 2005.
"La mayoría de los inversionistas va a tomar la decisión de tomarla (la oferta). Después de cinco años, hay clientes que le preguntan a sus money managers por qué se gastan tanto dinero en abogados. Hay gente que dice participemos y listo", dijo Alberto Bernal, jefe de investigación de Bulltick Capital Markets, en Miami. Pero analistas advierten que cualquier trastorno imprevisto en las finanzas globales podría empañar el resultado de la operación, que promete devolver a Argentina el acceso a los mercados voluntarios de crédito. "Si por alguna razón en abril 15 tenemos incremento de aversión al riesgo, eso puede empantanar el canje. Los riesgos para el canje no son los términos sino una mayor aversión al riesgo", explicó Bernal. El economista Miguel Bein anticipó una adhesión a la propuesta argentina del 80%, mientras que el ex jefe de asesores del Ministerio de Economía Miguel Kiguel y la firma Bulltick Capital coinciden en apostar por hasta un 75% de aceptación. Pero hasta el momento, el Gobierno no dio a conocer algunos detalles, que serían claves para los inversores. "La participación va a depender de los términos reales de la transacción. Por ejemplo, aún no sabemos si el Gobierno va a reconocer la totalidad de los intereses caídos de los bonos y los pagos pasados de los cupones atados al PBI", dijo Carola Sandy, estratega de Credit Suisse. "Si el Gobierno paga la mayoría o todos los intereses caídos y los pagos pasados de los cupones, la participación debería ser alta, probablemente del 70 o 75 por ciento", agregó. (Reuters)
"La mayoría de los inversionistas va a tomar la decisión de tomarla (la oferta). Después de cinco años, hay clientes que le preguntan a sus money managers por qué se gastan tanto dinero en abogados. Hay gente que dice participemos y listo", dijo Alberto Bernal, jefe de investigación de Bulltick Capital Markets, en Miami. Pero analistas advierten que cualquier trastorno imprevisto en las finanzas globales podría empañar el resultado de la operación, que promete devolver a Argentina el acceso a los mercados voluntarios de crédito. "Si por alguna razón en abril 15 tenemos incremento de aversión al riesgo, eso puede empantanar el canje. Los riesgos para el canje no son los términos sino una mayor aversión al riesgo", explicó Bernal. El economista Miguel Bein anticipó una adhesión a la propuesta argentina del 80%, mientras que el ex jefe de asesores del Ministerio de Economía Miguel Kiguel y la firma Bulltick Capital coinciden en apostar por hasta un 75% de aceptación. Pero hasta el momento, el Gobierno no dio a conocer algunos detalles, que serían claves para los inversores. "La participación va a depender de los términos reales de la transacción. Por ejemplo, aún no sabemos si el Gobierno va a reconocer la totalidad de los intereses caídos de los bonos y los pagos pasados de los cupones atados al PBI", dijo Carola Sandy, estratega de Credit Suisse. "Si el Gobierno paga la mayoría o todos los intereses caídos y los pagos pasados de los cupones, la participación debería ser alta, probablemente del 70 o 75 por ciento", agregó. (Reuters)